lunes, mayo 29, 2006

Cristálida


"Creo que el verso clave de esta canción, es 'Cómo hacer que este valle de huecos no suba más por mi'. Cómo hacer que los sueños mitológicos no perturben más. 'El valle de huecos' es el valle represivo del miedo, del pecado. Las cosas más represivas del alma. El tema es anticlerical y antidogmático. Despues yo digo 'No tengo más Dios' como un grito de LIBERACIÓN. Yo buscaba la libertad pero mi sueño de libertad se veía amenazado por los monstruos que yo mismo había generado. Al decir 'No tengo más Dios' decía: no al Dios que yo reconozco en el Olimpo, quiero un Dios individual. Quiero mi Olimpo propio, mis poderes propios, y no la alienación. La alienación sería aceptar una represión del tipo religioso, la inoculación del poder religioso en la vida social"

L.A. Spinetta en "Crónica e iluminaciones", Eduardo Berti, Editora/12

Unos treinta minutos reloj alcanzaron para darme que cuenta que hoy es una noche más carente-no-tan-carente de imaginación; una vez más se sobre qué debería escribir, pero nuevamente no se qué escribir. Gran dilema ese de tener todo lo necesario como para combinar y armar algo medianamente bonito y sin embargo sentir una suerte de impotencia que congela los dedos y la mente, y la mente...se queda emblanquecida, neutral, más bien idiotizada, por no saber aprovechar los elementos que el entorno le otorga, no poder articularlos, analizarlos, interpretarlos, llegar al producto final. Es por eso que no espero que esta sea una excepeción a lo que me viene pasando últimamente, esta situación de elegir tópicos realmente interesantes pero escribir falaciosidades que arruinan toda intención inicial.

"Cristálida" es un tema que descubrí en su esencia hace un par de días, a pesar de venir escuchando "Pescado 2" desde hace algo más que un par de meses, nunca le había prestado su debida atención; quizá por ser el último tema de una serie exhaustiva de 18 canciones más o menos profundas, o vaya uno a saber por qué. Esta canción presenta la característica primordial correspondiente a lo que yo llamo "de arte mayor" (no retóricamente hablando): una letra incomprensible a simple oído/vista (según como se lo introduzca en mente) en lo que a poesía se refiere, claro está. Es aquí cuando entra en juego la sensación al escuchar dicho tema, donde lo esencial ya no radica en la comprensión literal, en la interpretación exacta de las palabras de su autor, sino en la impresión que esas palabras producen en el ser al ser escuchadas. "Cristálida" es, entonces, un claro ejemplo de esta situación, donde su intrincada letra dificulta al extremo su comprensión, pero a pesar de eso resulta una canción bellísima por donde se la mire, generadora de sonrisas y lágrimas tímidas, producidas (en mi caso) por los diversos quiebres musicales que dicha composición presenta.
Y es ahora cuando entra en juego la cita de más arriba, una supuesta explicación en palabras del autor, lo que se supone que debe inspirar plena confianza. Las mismas proveen una nueva visión al asunto: permite corroborar o no lo pensado-o-no-pensado anteriormente.
Después de leer la explicación del flaco, "Cristálida" queda más clara, surge en mi la correspondencia con la sensación que experimentaba al escucharla: desconectarme, liberarme...que es, después de todo, una de las finalidades de la música.

Aguas claras de Olimpos
que el adios aguarda
Los caballos del día
que el adios aguarda
Los caballos del día sudan de golpe frente a mí
Temblando de carreras

Sombras inútiles del parque
Los que llamaba no aparecieron
Todo gigante muere cansado
de que lo observen los de afuera

Hoy el viento baila así
como junto al fuego
y los luceros enormes
como junto al fuego
los luceros enormes toda la noche gritarán
tentando a la colina

¿Cómo hacer que este valle de huecos
no suba más por mí?
No tengo más Dios

Unas ramas nacidas
del viejo monte
Están siempre, siempre brotando
del viejo monte
están siempre brotando
yo ya no las puedo controlar
cruzando la tormenta

Sombras inútiles del parque...

Miro ya los relojes
entre la neblina
y las luces primeras
entre la neblina
y las luces primeras ya empezaron a desperezar
gorriones en la leña

¿Cómo hacer que este valle de truenos
No suba más por mi
no tengo más Dios

Sombras inútiles las de este parque
los que llamaba no aparecieron
Todo gigante muere cansado de devorar a los de abajo.

martes, mayo 16, 2006

Llueve a cascafuentes


Supongo que una de las utilidades del blogspot (por no decir "la" utilidad) es la de servir a modo de diario personalizado cibernetico, con claro acceso de terceros al mismo,por lo que ahi dejaría de ser sólo y sólo personal,y uno estaría escribiendo en función del otro que lee, por lo que asume que no debería escribir cosas demasiado comprometedoras o internas que solo puedan ser comprendidas dentro de su circulo íntimo. Sin embargo llegue a la conclusión que este blog esta poco difundido y por ende es poco leido, por lo que realmente debería importarme más o menos un comino si lo que escribo me compromete o no. Así que podría empezar sacandome las ganas y decir que cuando era chica, jugando en una clase de catequesis me trague la punta de una escuadra, o que me da muchisima impresión que la gente acaricie cualquier tipo de tela, o que tengo urticaria vibratoria, por lo que no puedo andar cómodamente en bicicleta.

El título hace referencia a mi refugio personal. Refugio no tan refugio, no es el único lugar físico que conozco para ser menos infeliz, pero aunque sea sirve para desconectarse mínimamente de las angustias diarias adolescentes. El que quiera hacerse el capo incluso podría establecer un paralelo entre la cascafuente y la cultura zen, pero no es mi caso. La cascafuente sirve para pensar, leer, desconectarse, colgarse viendo la furiosa caída de agua mientras toma un cafe/capuchino de burguer king. Y si la cascada apabulla, siempre está el escape que brindan las alegrías del hogar de los canteros adyacentes.

No habría mucho mas que decir de la cascafuente, sólo que a esta altura el sobrenombre le quedaría de más debido a circunstancias personales, pero ya está tan adoptado que resulta imposible evocarla de algun otra manera. Por último, ¿dónde encontrar a esta cascada?. Voy a establecer una contradicción en mi ser: unas cuantas líneas antes dije que me importaba un comino lo que escribiera en este sitio, pero si hay algo que no se le revela a cualquier persona, esa es la dirección de la cascafuente, y es conveniente seguir con ese ideal bien firme. Sólo tienen acceso a la cascafuente aquellas personas que son consideradas especiales (o que en algun momento lo fueron). No mas palabrillas

La foto parece un tanto narcisista, pero es la única en donde se puede ver a la casca de cuerpo entero

domingo, mayo 14, 2006

Me caigo y me levanto


Nadie puede dudar de que las cosas recaen. Un señor se enferma, y de golpe un miércoles recae. Un lápiz en la mesa recae seguido. Las mujeres, cómo recaen. Teóricamente a nada o a nadie se le ocurriría recaer pero lo mismo está sujeto, sobre todo porque recae sin conciencia, recae como si nunca antes. Un jazmín, para dar un ejemplo perfumado. A esa blancura, ¿de dónde le viene su penosa amistad con el amarillo? El mero permanecer es recaída: el jazmín, entonces. Y no hablemos de las palabras, esas recayentes deplorables, ni de los buñuelos fríos, que son la recaída clavada.
Contra lo que pasa se impone pacientemente la rehabilitación. En lo más recaído hay siempre algo que pugna por rehabilitarse, en el hongo pisoteado, en el reloj sin cuerda, en los poemas de Pérez, en Pérez. Todo recayente tiene ya en sí a un rehabilitante pero el problema, para nosotros los que pensamos nuestra vida, es confuso y casi infinito. Un caracol segrega y una nube aspira; seguramente recaerán, pero una compensación ajena a ellos los rehabilita, los hace treparse poco a poco a lo mejor de sí mismos antes de la recaída inevitable. Pero nosotros, tía, ¿cómo haremos? ¿Cómo nos daremos cuenta de que hemos recaído si por la mañana estamos tan bien, tan café con leche, y no podemos medir hasta dónde hemos recaído en el sueño o en la ducha? Y si sospechamos lo recayente en nuestro estado, ¿cómo nos rehabilitaremos? Hay quienes recaen al llegar a la cima de una montaña, al terminar su obra maestra, al afeitarse sin un solo tajito; no toda recaída va de arriba abajo, porque arriba y abajo no quieren decir gran cosa cuando ya no se sabe adónde se está. Probablemente Ícaro creía tocar el cielo cundo se hundió en el mar epónimo, y Dios te libre de una zambullida tan mal preparada. Tía, ¿cómo nos rehabilitaremos?
Hay quien ha sostenido que la rehabilitación sólo es posible alterándose, pero olvidó que toda recaída es una desalteración, una vuelta al barro de la culpa. Somos lo más que somos porque nos alteramos, porque salimos del barro en busca de la felicidad y la conciencia y los pies limpios. Un recayente es entonces un desalterante, de donde se sigue que nadie se rehabilita sin alterarse. Pero pretender la rehabilitación alterándose es una triste redundancia: nuestra condición es la recaída y la desalteración, y a mí me parece que un recayente debería rehabilitarse de otra manera, que por lo demás ignoro. No solamente ignoro eso sino que jamás he sabido en qué momento mi tía o yo recaemos. ¿Cómo rehabilitarnos, entonces, si a lo mejor no hemos recaído todavía y la rehabilitación nos encuentra ya rehabilitados? Tía, ¿no será ésa la respuesta, ahora que lo pienso? Hagamos una cosa: usted se rehabilita y yo la observo. Varios días seguidos, digamos una rehabilitación continua, usted está todo el tiempo rehabilitándose y yo la observo. O al revés, si prefiere, pero a mí me gustaría que empezara usted, porque soy modesto y buen observador. De esta manera, si yo recaigo en los intervalos de mi rehabilitación, mientras que usted no le da tiempo a la recaída y se rehabilita como en un cine continuado, al cabo de poco nuestra diferencia será enorme, usted estará tan por encima que dará gusto. Entonces yo sabré que el sistema ha funcionado y empezaré a rehabilitarme furiosamente, pondré el despertador alas tres de la mañana, suspenderé mi vida conyugal y las demás recaídas que conozco para que sólo queden las que no conozco, y a lo mejor poco a poco un día estaremos otra vez juntos, tía, y será tan hermoso decir: “Ahora nos vamos al centro y nos compramos un helado, el mío de frutilla y el de usted con chocolate y un bizcochito”

La vuelta al día en ochenta mundos, Julio Cortázar

viernes, mayo 05, 2006

Leves instrucciones


Abra el magico librillo almendristico y descubra la semi clave a la felicidad al suponer que podrá entender fácilmente una poesía a lo Spinetta/Guercio.

Llámele la atención la cuadrilla estratégicamente ubicada,letra blanca fondo negro. Llámele también la atención la serie de números combinados con lagrimas/gotas de llorar,ojos y sopapas. Emita a traves de sus cuerdas bocales un "Uat?"
Explore explore, hasta encontrar las instrucciones que, si es que no sabe de que hablo,puede visualizar a su sinietra.

Observación,meticulosa,detallista,simplificada,exagerada,observe nomas.

Correspondencia ocular: "Temas que canta el hombre de la tapa desmayado en el vacío"
Correspondecia grillistica: Color humano y A estos hombres tristes
¿Qué decir de esto?

"Ríete al fin, que llorar trae tanto frío, más frío"

Correspondencia lagrimal: "Temas que están en el brillo de la lágrima de mil años que llora el hombre de la tapa"
Correspondecia grillística:Muchacha ojos de papel, Figuración, Plegaria para un niño dormido, Que el viento borró tus manos
¿Qué decir de esto?

"Las frutas no brillaron más y el Sol se fue, y llovió"
o en su defectuoso defecto
"Sales a la calle, sin embargo hay árboles, como hubo ayer, calles como ayer, luces como ayer"

Esto parece relativamente sencillo, aunque sea podría decir que los temas unidos por lagrimales expresan cierto sentimiento de tristeza/bajonero

Correspondencia sopapera: "Temas que cantan los hombres a esa lágrima del hombre de la tapa, atados a sus destinos"
Correspondencia grillística:el resto de los temas no nombrados, a saber: Ana no duerme, Fermín, Laura va,
¿Qué decir de esto?

El resto de los temas, los que deberíamos interpretar por las buenas nuestras, cantarle a la lágrima, ¿sería algo así como cantarle a la tristeza?...no,no, no me parece

Los temas sopapeados,los lagrimales y los oculares,todos en un mismo cd, todos tan unidos por un dibujo y a la vez tan distantes, voy a ser honesta, las leves instrucciones más que claros me generaron claroscuros

Se fini
Algún otro día un tópico no almendrístico prometo, por mas que este blog sea lo mas anti popu del mundo y solo lo firme Lucifer

lunes, mayo 01, 2006

Triste payaso de Almendra

Dame ya las pautas para entender los temas escritos en tu ser.
Sos bien feo,feo con todas las letras. Sin embargo se hace difícil pensar cómo atrás de esa sobresaliente fealdad escondes tales hermosuras musicales.
Sos muchacha,niño y hombre triste a la vez. Cantás,mutás constantemente dándole un sentido diferente a cada canción.
Fuiste criticado reiteradas veces, considerado surrealista, subversivo, referente de la revolución adolescente mugrosa y de pelo largo.
Sin embargo aguantás, y ese rosa característico no se te destiñe.

...y hoy, a 36 años de tu invención, te descubro

Sólo me queda darte las gracias

Nueva figuracion

Realmente no creía que ponerle el nombre a un blog iba a resultar tan complicado

"Curvas del aire"

Es el intento número indefinido. Pensaba que no iba a haber ninguno que se llamara figuración o, en su defecto, figuraciones o, en su defecto-defecto, figurate
pasando por otros defectos Spinetteados tales como
Cristalida
Supercheria
Credulidad
Peteribi
Color-humano
Lucuma
Camafeo

...asi que opté por "Curvas del aire", primer verso de "Elementales leches" de Invisible. Supongo que proximamente voy a subir algo del primer intento de titular de este blog, tema inspirador-motor de esta suerte de página personal. Pero por el momento no le robaré el mérito al único título Spinetteado que me admitió blogspot.com

Elementales leches

Curvas del aire
son Puertas del blanco barco
lento de las horas
Desveló.

Hijos amigos, muerden,
Aquellas hojas de sus pies
y elementales Leches.

Lo que está y no se usa nos fulminará.

Siempre despacio sueñan
las humaredas que descansan en la luna,
Calman.

Hijos amigos, vengan
suyo en el fruto que olvidaron en el árbol,
Miedo.

Lo que está y no se usa nos fulminará.

La totalidad de su cuerpo eterno no es maldad
La semilla crece donde el sol la deposita
Y ven, los vientos en retorno,
Son sangres marginales,
Y cuerpos en colores.