Entre lo más detestable se encuentra el tener que caminar esquivando personas cuando en el fondo sabemos que esas personas son las que deberían esquivarlo a uno. Actitut m'hijito, actitut.
Lo que no entendemos es por qué eso tiene que suceder así, por qué nosotros estamos aquí y afuera está lloviendo. Lo absurdo no son las cosas, lo absurdo es que las cosas estén ahí y las sintamos como absurdas.